
PLAGAS
Las plagas son organismos que causan daño o perjuicio a cultivos, animales, estructuras, humanos u otros organismos, interferiendo con su funcionamiento normal o con la calidad de vida. Estos organismos pueden ser insectos, ácaros, roedores, nematodos, bacterias, virus, hongos, plantas competidoras y otros organismos no deseados que pueden propagarse y multiplicarse rápidamente, causando daños significativos en la agricultura, la salud pública y el medio ambiente.
Sección Plagas y Enfermedades
el maíz y su control
Gusano gris

Se conoce por este nombre a las larvas de mariposas de distintas especies. Tienen un tamaño de unos 5 cm y se enroscan sobre sí mismas ante el peligro. La lucha contra el gusano gris se hace con la aplicación de insecticidas. Para controlar las plagas de gusano gris, nosotros recomendamos el uso del bacillus, que un insecticida de tipo ecológico.
Taladro del maiz

Esta oruga de la polilla Sesamia se introduce en el tallo de la planta y en su mazorca, devorándolas desde el interior.
Para poder combatirla se debe usar de nuevo un insecticida como el bacillus, pero es necesario aplicarlo sobre la mazorca en el momento en que están creciendo, ya que una vez son adultas el producto no penetrará y será tarde
Pulgón del maíz, una de las plagas más comunes

Este insecto se coloca sobre las hojas y espigas de la planta, de las cuales succiona los nutrientes que necesita. Si el número de pulgones es muy grande, puede llegar a afectar a la producción de la planta. La época en la que más atacan los pulgones se da en los meses cálidos. Hay muchos remedios ecológicos para combatir al pulgón, entre ellos la infusión de ajo, el purín de ortigas o el jabón potásico.

La araña roja es otra de las plagas más extendidas en una gran cantidad de cultivos y plantas ornamentales. Es fácil de identificar debido a su llamativo color rojizo y a la tela que construyen en el envés de las hojas. Para combatir la araña roja en el maíz puedes aumentar la humedad en las hojas o bien, puedes usar azufre, aceite de nim o neem, aceite de parafina o el siempre útil jabón potásico.

Según la localización del cultivo, estos pequeños roedores pueden aparecer atraídos por tus plantas de maíz. Recurrir a productos especializados es la opción más cara y menos ecológica, por lo que recomendamos que uses productos naturales como el extracto de tártago. Los brotes tiernos de esta planta, tras macerarse durante algo más de una semana en agua, producen una mezcla cuyo mal olor mantendrá alejados a estos animales. Además, los ruidos y las vibraciones o estructuras móviles, como los molinillos, ayudan a espantarlos.
Roya del maíz

Esta es la enfermedad más común en los cultivos de maíz, extendida por casi todo el mundo. Se muestra en las hojas, que dejan ver manchas de coloración amarillo por ambas caras, y acaban volviéndose de tonos entre rojos y negros. Combatir y controlar la roya en el maíz una vez aparece es muy difícil, por lo que habitualmente se eliminan las plantas afectadas y se toman medidas para evitar que esta llegue al cultivo, como el uso de variedades resistentes a la misma.
Carbón espiga

Se trata de un hongo que se introduce en la planta y hace su daño de forma sistémica. No es posible localizar al hongo carbón espiga hasta que la planta crece y muestra sus espigas, que aparecen negras y deformadas, como en la imagen. Este hongo en el maíz se combate con la aplicación de fungicidas, optando mejor por los fungicidas ecológicos.
Podredumbre

La podredumbre puede aparecer tanto en el tallo como en las raíces de la planta y, normalmente, se debe a agentes bacterianos que producen unas zonas negras en las partes afectadas. Además, suele aparecer cuando el riego o la humedad son excesivos. Estas bacterias provocan la reducción de la cosecha y hasta el marchitamiento de la planta entera. Lo mejor para controlar la podredumbre es vigilar bien los niveles de humedad, tanto ambiental como por el riego, y asegurar un buen drenaje del terreno para evitar encharcamientos de agua.
Virus del mosaico, una de las enfermedades más comunes del maíz

Provoca las hojas amarillas en el maíz, dejando los nervios de las mismas muy visibles y reduciendo considerablemente el crecimiento y desarrollo de la planta. Puesto que los virus no pueden tratarse una vez han aparecido, la única medida posible es elegir variedades de maíz resistentes a estos virus y deshacerse de las plantas afectadas, siempre cubriéndolas en bolsas para evitar la propagación de las esporas en su transporte.
Hongos en el maíz

Aparte del carbón espiga, hay muchas variedades de hongos que pueden atacar al maíz. Una muy buena opción ecológica para combatirlos es usar fungicida casero elaborado con leche. De la misma forma, la rotación de cultivos y el uso de variedades resistentes ayudan mucho a mantener esta amenaza a raya.
Gusano cogollero (Spodoptera frugiperda)

El gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) es una plaga que ataca el follaje de una amplia variedad de cultivos, siendo el maíz uno de los cultivos en los que tiene mayor incidencia. Las larvas de este lepidóptero penetran el cogollo, donde se ocultan hasta que se dirigen al suelo para pupar. Los daños en las hojas son muy notables, se observan rasgadas y llenas de excremento.
El gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) predomina en regiones cálidas. Puede afectar un gran número de especies vegetales. Daña principalmente plantas de la familia Poaceae
Barrenador del tallo del maíz
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El barrenador del tallo del maíz (Busseola fusca, Chilo partellus, Chilo orichalcociliellus o Sesamia calamistis) sigue siendo una de las plagas más importantes que infectan el maíz. Puede provocar daños graves (una pérdida de producción de hasta un 50-75 %) en las plantaciones de maíz en los países en desarrollo (afecta a 30 millones de hectáreas, pero también en Europa. El mijo, el sorgo y la caña de azúcar son otras plantas huésped del insecto. Los gusanos (larvas) tienen un color entre amarillo y marrón y una cabeza marrón y se alimentan de plantas jóvenes y pudren el cogollo y dañan las hojas. A medida que la larva madura, entra en los tallos. Debilitan y agujerean los tallos y atrofian las plantas (debido a la alteración del flujo de nutrientes y agua de la planta).
El agricultor debe comenzar a supervisar las plantas 3 semanas después de la siembra (2 veces a la semana) hasta la fase de floración. Es necesario aplicar medidas de control antes de que la larva entre en los tallos. Para realizar un control directo, el agricultor puede usar soluciones químicas y control biológico, como enemigos naturales, parásitos, B. thurigiensis y plaguicidas biológicos .
Gusanos cortadores (Agrotis ipsilon, Peridroma saucia)
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Los gusanos cortadores (Agrotis ipsilon, Peridroma saucia) son los peores enemigos de las plántulas de maíz. La oruga pasa el invierno en el suelo y empieza a actuar en primavera. Las larvas se alimentan de los tallos y las hojas y pueden cortar las plantas jóvenes por la base. Otras plantas huésped de gusanos cortadores son el guisante, la alfalfa y muchas hortalizas (como la patata, el tomate, las crucíferas, la lechuga, etc.).
En el mercado existen semillas con el tratamiento apropiado (desinfectadoras de semillas) para controlar la plaga. Esparcir cebo por el suelo es otra solución de control eficaz. Habida cuenta de que el insecto puede migrar al cultivo de maíz desde entornos vecinos con pastos y malezas o desde los residuos de los cultivos anteriores (huéspedes) que permanecen en el campo, el agricultor debe tomar medidas para minimizar estos riesgos. Los gusanos cortadores tienen muchos enemigos naturales (predadores, parasitoides y enfermedades) que son aliados de los agricultores y pueden facilitar la reducción de la población de insectos. Por ese motivo, es aconsejable no rociar de forma intensa con compuestos químicos que puedan dañar a estos enemigos naturales.
Áfidos pulgones de maíz

Los pulgones o áfidos poseen algunos caracteres peculiares que los distinguen, a continuación se describen los referentes a su taxonomía, tamaño, colores, morfología, alimentación, reproducción y ciclo de vida.
La forma de estos invertebrados es piriforme y poseen una consistencia blanda, por lo que son muy frágiles. Como todo insecto poseen un cuerpo dividido en tres partes (cabeza, tórax y abdomen). Pueden poseer alas (individuos alados) o carecer de ellas (ápteros). Las alas son pequeñas, de aspecto membranoso, transparentes, con venación reducida y en número de 4 (dos pares), siendo las anteriores más grandes.
La cabeza es pequeña, con ojos compuestos y antenas setiformes largas con varios segmentos (generalmente entre 3 y 6), estos constituyen órganos sensoriales, ya que tienen sensorios denominados rinarias, cuyo número y ubicación son caracteres taxonómicos. Los ejemplares alados poseen más rinarias y 3 ocelli, mientras que en el caso de los carentes de alas, hay menos sensorios y ojos reducidos o incluso ausentes.
Trips (Frankliniella spp.)
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El trips (Frankliniella spp.) es una de las plagas más importantes que ataca el maíz. Raspa y succiona la savia de las primeras hojas de maíz y sorgo durante las primeras etapas del cultivo. Es un insecto sumamente pequeño, a penas visible con el ojo desnudo en el cogollo del maíz.
Desarrollo de trips
En el Bajío, la presión de esta plaga es mucho mayor en siembras tempranas. Los trips pueden llegar a completar su ciclo (una generación) en menos de una semana. Las altas temperaturas y la falta de humedad ambiental propician el desarrollo de ésta plaga. La plaga disminuye conforme se presentan lluvias.
El ciclo de vida del trips en la planta inicia con la ovoposición en la hoja, después las ninfas emergen y se alimentan raspando y succionando las hojas, lo cual provoca su deshidratación.
Síntomas y daños
Podemos darnos cuenta de la presencia de trips en nuestro cultivo si observamos un tipo raspado y quemado de las hojas y un color verde opaco en nuestra planta.
Puede causar retraso del crecimiento durante las primeras etapas, enrollamiento del cogollo que puede provocar la muerte de la planta, daño a las hojas, presencia de enfermedades (debido a que el trips es un transmisor de enfermedades), bajas en el rendimiento, pérdida de plantas.
Hongos en el maíz

Los pulgones son insectos que pertenecen a la familia Aphididae y se alimentan de la savia de las plantas. En el caso del maíz, los pulgones pueden transmitir virus y causar daños significativos en los cultivos. Para combatirlos, se pueden utilizar los siguientes métodos:
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Control cultural: Este método implica eliminar gramíneas, manejar la fecha de siembra y utilizar variedades tolerantes a virosis.
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Insecticidas de contacto: Estos insecticidas se aplican directamente sobre los pulgones y matan al contacto.
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Insecticidas sistémicos: Estos insecticidas se circulan dentro de la planta y son ingeridos por los pulgones.
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Remedios naturales: El ajo y la cebolla son remedios naturales que pueden ser efectivos contra los pulgones. Para utilizar el ajo, se debe hacer una infusión y pulverizarla sobre las plantas. Para utilizar la cebolla, se debe hervir en un poco de agua y luego rociar en las plantas
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